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domingo, 20 de marzo de 2016

D pasión

Si hay algo de lo que nuestro país puede presumir es de la riqueza en todos sus ritos y costumbres y la Semana Santa es prueba de ello. No hay pueblo o rincón en España que no tenga su procesión. Estas fotos son de la del Santo Entierro en mi pueblo, Garrovillas de Alconetar.

Espero que os gusten.

Pulsar en la foto para ver álbum completo

sábado, 31 de octubre de 2015

Garrovillas, postales y otros pedazos de pueblo

Hace mucho tiempo, escribí una entrada sobre mi pueblo, lo que significaba para mí, los recuerdos de las decenas de vacaciones que me pasé allí de crío aunque no he dejado de ir nunca.

Hoy vuelvo al pueblo pero en forma de fotos, algunas son de la joya de la corona, la magnífica plaza porticada, considerada como la mas grande en su estilo de España. El resto de fotos son de otros rincones. Espero que os gusten. 

Por cierto, mi pueblo es Garrovillas de Alconetar y está en la provincia de Cáceres

Para verlas solo tenéis que pulsar en la foto.


domingo, 19 de julio de 2015

2506Málaga

El primer recuerdo que tengo de Málaga es de cuando era un crío. Mis tíos fueron a pasar un verano allí y le trajeron a mis padres como souvenir unos posavasos con fotos de la ciudad. Seguramente aún ande por algún cajón perdidos de la mano de Dios.

He tardado mucho en ir por mi cuenta para conocer la ciudad andaluza. La primera vez hace dos años y la segunda y última hace poco menos de un mes.

Al guardar las fotos en el ordenador para procesarlas me dí cuenta de una coincidencia curiosa, el día en que he visitado Málaga las dos veces ha sido el mismo, el 25 de Junio. Espero repetir y esta vez espero que de la mano de alguien de allí que me enseñe rincones menos conocidos e inaccesibles para el turismo en general.

Y por supuesto, será un 25 de Junio.

Para ver todas las fotos pulsar aquí o en la foto siguiente

pulsar en la foto y podrás ver el resto

viernes, 21 de noviembre de 2014

Malasaña

Es la cuarta vez que me pongo a escribir algo para dar pie a las fotos. Hacerlo sobre un barrio sobre Malasaña debería ser fácil, pero yo no vivo allí, ni siquiera estuve una sola vez durante la época gloriosa allá por los ochenta cuando la movida lo inundaba todo. De haberlo hecho podría haber escrito una especie de autobiografía basada en mis propias experiencias o un panfleto histórico sobre todos esos locales que vistos desde la distancia, resultan cutres, pobres, sin diseños ni estudios de interiorismos que valga, y ni falta que les hicieron. Me temo, que yo era un pardillo con pocas inquietudes y nada transgresor.

No hace tanto descubrí este barrio, la sombra de aquella época que culturalmente removió nuestro país aún se dejan ver. Malasaña conserva ese aire bohemio pero lleno de otra fauna, entre el perroflautismo vestido de marca y los que quedan de los gloriosos noventa, con dinero, y que ha visto en este barrio un lugar para vivir distinto, acogedor, casi libre de niños y en pleno centro de la capital. 

Aquí no hay sitio para tiendas de ropa low cost, todo lo contrario, decenas de negocios diferentes se abren en sus calles. Jóvenes diseñadores que exponen y venden sus creaciones, bares con encanto, de esos que no le gustan nada a Leo Harlem, donde puedes tomar algo sin prisas y sin necesidad de salir sordo y/o borracho. Las tiendas de toda la vida, se transforman en nuevos negocios conservando muchas de ellas las antiguas fachadas, algunas de mas de cien años, convirtiendo el barrio en un museo improvisado de la historia viva de la ciudad. 

Poco o nada queda también de esa otra cara que no agrada a nadie pero que es casi inevitable en ciudades grandes como Madrid, la de la prostitución, que durante años acampó por algunas calles y que hoy se ha reducido considerablemente.

El turismo en esta zona es inapreciable, casi anecdótico y por lo tanto, nada molesto. Las grandes rutas de touroperadoras aún no han descubierto que lo mas auténtico que tiene Madrid está en sus barrios, que la mejor representación de la vida se haya dentro del decorado perfecto en que se convierten sus calles. Y el mejor ejemplo es Malasaña.

Para ver todas las fotos, pulsar aquí




jueves, 12 de septiembre de 2013

Oporto "Living la vida Low Cost"

Una calle estrecha, fachadas envejecidas que esconden edificios aún mas decrépitos a los dos lados. Una ferretería centenaria junto a un moderno establecimiento donde se vende cerámica de diseño a precio de oro. Un perroflauta bohemio sentado en el suelo mientras una señora tiende las bragas en un balcón. Un ejecutivo trasteando con el último modelo de Smartphone esperando el autobús junto a un señor que parece que va a encontrarse con un rebaño de cabras. Un bar de barrio, de esos cutres que todos conocemos, chorreando grasa de todas las partes y donde se come barato, al lado del edificio con mas solera y prestigio de la ciudad, el de la Bolsa. A pocos metros, la Plaça da Liberdade donde se atisba algo de ese cosmopolitismo mas europeo, o sea, global y aburrido o dicho de otra manera, cafés con terrazas mas convencionales, edificios de corte neoclásico o McDonalds... Algo que seguro ya has visto en mas de una ciudad del viejo continente.

Todo esto y mucho mas es Oporto, conocida por sus famosos vinos y segunda ciudad del país vecino detrás de la capital, Lisboa, aunque con mas encanto aún si cabe que ésta. Para gusto los colores.

Oporto es barato, alojarse es económico, se come bien sin tener que recurrir a los bocadillos o a la cadena de comida americana ya mencionada y de cuyo slogan he tomado el nombre para esta entrada (me pareció muy bueno), tomarse una copa por la noche no supone una ruina. En resumen, para estos tiempos de crisis continuas en los que vivimos es un destino mas que apetecible, por este motivo y por todo lo que la ciudad y sus alrededores ofrecen. Ciudades como Braga, Guimarães, Barcelos o Aveiro junto a las decenas de playas que puedes encontrar a poco minutos, algunas casi vírgenes sin edificios en kilómetros, son el complemento perfecto para pasar una muy buena semana de vacaciones. De todo esto hablaré y pondré fotos en otro tema mas adelante.

La eterna disyuntiva entre si es decadente o cutre, algo que también pasa en Lisboa, se encuentra a cada paso que das, y el ejemplo mas claro está en el mercado de Bolhao donde hay momentos que no sabes si estas en una ciudad europea o en otra de la Asia mas profunda. Un sitio muy especial al igual que la Ribera, a la orilla del rio, corazón vivo de la ciudad donde se concentra todo el turisteo que se precie. Lleno de restaurantes, puestos callejeros o estatuas vivientes. El fado y la bossanova se oye a partes iguales. Lugar de paseo con una impresionante vista del Ponte Dom Luis I, el mas viejo que cruza el rio Duero antes de llegar al Atlántico.
 
Para ver álbum pulsar en foto
Justo enfrente se encuentra Vila Nova de Gaia, población que tiene el privilegio de alojar las bodegas donde se hace uno de los vinos dulces mas reconocidos del mundo. Visita obligada a cualquiera de ellas, nosotros conocimos las Ferreira con degustación incluida (ya se que es muy de guiri pero es que en cuanto cruzas la frontera es lo que pasas a ser, eso si, sin sandalias y calcetines ¡Hasta ahí podíamos llegar!)

Reconozco que soy mas de calles y rincones que de museos o iglesias, para esto último ya estaba mi cuñada, empeñada en entrar en todas las que nos encontrábamos, por eso disfruté como un niño haciendo cientos de fotos y es que Oporto es muchas cosas pero sobre todo es fotogénica, te sorprende en cada instantánea. Podría decir aquello de que la adoras o la odias, pero esto último es imposible, se hace querer.

miércoles, 10 de abril de 2013

Piedras, Santos y Princesas

Es curioso, planeas un viaje de relax a un pueblo no muy lejos de Madrid  y acaba siendo una especie de metáfora de parte de lo que podría ser la situación actual de nuestro país, siempre, bajo mi punto de vista, que quede claro.

El pueblo en cuestión es Pastrana, Villa Ducal desde 1369, a poco menos de cien kilómetros de la capital. No voy a daros muchos datos de su historia porque para eso ya está la página web, la wikipedia y todo lo que queráis a través de Google. Quizás lo mas relevante es que allí vivió y pasó sus últimos días la enigmática princesa de Éboli tras una existencia llena de avatares y dimes y diretes con la todo poderosa y mismísima Santa Teresa de Jesús, también ilustre de la Villa al crear dos conventos, o con el no menos Felipe II que consigue encarcelarla hasta el final de sus días. Todo un personaje.

El que en aquella época fuese vivienda y prisión de la princesa, el Palacio Ducal, aunque sin terminar nunca, con los siglos fue convirtiéndose poco a poco en algo mas que unas ruinas ilustres. Durante años fue punto de saqueo de todo lo que se pudiese expoliar. Desde muebles y enseres hasta las propias piedras o baldosines que cubrían parte de sus paredes y que hoy pueden encontrarse en mas de una vivienda de los alrededores. Esto fue así hasta que hace unos años, en 1997, la universidad de Alcalá decide comprarlo y rehabilitarlo para hacer la sede del, siempre según la página web, Observatorio de la Sostenibilidad de España.

Hasta aquí, todo perfecto si no fuese porque dicho Observatorio, en la Villa, nadie tiene claro ni lo que es ni para que sirve, ni siquiera si está en marcha. Por unos pocos euros, tienes acceso a una visita guiada por el edificio donde uno espera el típico palacete lleno de muebles y ornamentación de la época, con olor a viejuno y con instructivas explicaciones de la guía sobre la historia del lugar sin mas. Lo que me encontré es algo bastante mas interesante.

La amable guía, además de hablarnos de todo eso que mencionaba antes, nos fue dando datos que tras un análisis rápido da mucho que pensar y de ahí la reflexión que hago al principio de esta entrada. Las obras de rehabilitación costaron en su día la friolera de mil cuatrocientos millones de las antiguas pesetas, algo menos de nueve millones de euros. Sirvieron para, además de rehabilitar estancias, cubrir el patio con una, poco apropiada, pared y techo de cristal además de llenarlo de cuartos y despachos que en la actualidad, no valen para nada. La simpática guía, casi mas perpleja que el pequeño grupo al que hacía de cicerone, comentaba la nula actividad actual del edificio tras prometer mucho en un pasado cercano, que si iba a servir para hacer cursos de verano, y para eso estaban rehabilitando un edificio cercano que serviría como residencia de estudiantes, obras paradas a día de hoy, que si el mencionado Observatorio...

La manida crisis aparece y echa por tierra todos estos planes. Crisis que como bien sabemos, en parte, hemos llegado gracia al despilfarro que se ha hecho de dineros públicos que, como en este caso, han sido derrochados en obras faraónicas sin utilidad clara y necesaria.

Siguiente día, excursión a Recópolis, antigua ciudad visigoda, hoy en ruinas evidentemente, cerca de Zorita de los Canes. Está catalogada como Parque Arqueológico por la Comunidad de Castilla-La Mancha y cuenta con un centro de interpretación en sus cercanías donde, supongo, se exiben piezas de este periodo y se podrá recabar mas información sobre las ruinas. Y digo supongo porque, de nuevo la pertinaz crisis y Mari-Cospedal de La Mancha y sus recortes, vuelvo a suponer de nuevo, han cerrado el centro. Un edificio que seguro que no se construyó de manera altruista por el constructor de turno, y sigo con  mis suposiciones. En la entrada, no indican la causa, faltaría mas, pero no hay que ser muy imaginativo para saberla. El caso es que las ruinas están en medio de ningún sitio, sin vigilancia, con lo que la rapiña que anda detrás de este tipo de pedazos de historia, puede campar a sus anchas.

Claro que los poderes pensaran, que son solo piedras. Ya vendrán tiempos mejores y podremos hacer una cúpula de cristal o cualquier faraonada parecida que cubra las ruinas y medio campo de alrededor, o mejor, un parque temático que tan monos nos quedan, y si puede ser, que desaparezcan antes esos pedruscos que van a molestar a la montaña rusa... No aprenderemos nunca.

jueves, 21 de junio de 2012

Vamos a la playa... (Fotos)

Por fin llegó el verano, las vacaciones, el calor, las chanclas, las bermudas y los días de playa. Y es que al menos para mi pasar una semanita cerca del mar es parte fundamental para mantener el equilibrio el resto del año.
No voy a hacer un estudio sobre las mejores playas de España ni del mundo. Allá cada uno con sus gustos, solo me voy a limitar a poner unas cuantas fotos de aquellas que conozco, no todas, pero si de las que me traen buenos recuerdos. Espero que os gusten, las fotos y las playas.

Empezamos con producto nacional, uno de tantos ejemplos de lo que hemos convertido nuestras costas y que sin embargo ya forma parte de nuestra idiosincrasia particular. Para los bueno y para lo malo Torrevieja es una de nuestras capitales del turismo, ocupado a partes iguales un 33% madrileños, otro tanto de nórdicos y otra tercera parte de habitantes propios, el color de sus playas es el que se ve en la foto, cientos sombrillas, abuelos a primera hora cogiendo sitio, familias que llegan a media mañana, la cervecita, las patatas fritas, la falta de intimidad, esa tan necesaria para relajarse y que sin embargo, como sabes que no la vas a tener, tampoco te importa. Como ejemplo, la playa de los locos.


No tan lejos, se encuentra todo lo contrario, un pequeño paraíso,  alejada del mundanal ruido escondida entre pinares, la playa del Rebollo. Confieso que en plena costa Alicantina me sorprendió un trozo relativamente virgen, sin hoteles ni apartamentos, solo un pequeño chiringuito que suministra lo mas básico, eso si, con un chunda chunda con cierto sabor internacional que le da un aire particular. Playa nudista a partir de un cierto punto y lugar de encuentro gay de la provincia. Muy especial.

Seguimos en la Comunidad Valenciana, en otra de esas capitales que decía antes. Para mi la mayor de todas, la mas importante, por lo grande, magnifica, hortera hasta rozar el kitch. Benidorm es excesiva y en eso reside su encanto. Te gusta o la odias, no hay termino medio. A mi me encanta.




En la costa catalana se haya este otro pequeño paraiso al que hay que llegar después de dejar el coche, cruzar vias y una pequeña caminata, tranquilos, se hace bien, la recompensa merece la pena, la platja del torn, en la provincia de Tarragona.


En Gijón se encuentra la playa de San Lorenzo, otro ejemplo de playa familiar que cuando se encuentra con la marea baja deja ver kilómetros cuadrados de arena para pasear, y que sin embargo cuando ésta sube la hace desaparecer del todo.


La siguiente foto es de Castrourdiales, en Cantabria. Lugar de fin de semana y vacaciones de los bilbainos que buscan un lugar tranquilo pero con todas las comodidades de una pequeña ciudad, con mucho encanto.


Cruzamos el charco para buscar el equivalente americano de nuestro Benidorm, claro que multiplicado por diez, o por cien, que ya sabemos que los americanos son asi, todo lo hacen a lo grande. Miami Beach es como la Manga pero a lo bestia. Capital hispana de los Estados Unidos, puedes estar perfectamente una semana sin hablar ingles con nadie por que no hace falta. La playa, inmensa, en octubre cuando estuve, algo desangelada pero bueno. Los cachas y el ambiente, como las bicicletas, son para el verano. Habrá que volver.


También en el golfo de Mexico pero cambiando de pais, en el estado de Quintana Ro mejicano, se encuentra Cancún, otra de esas sorpresas no por la ciudad en si, sino por todo lo que se haya alrededor, parques naturales tematizados y orientados a un turismo familiar con lugares espectaculares perfectamente asequibles a la hora de visitar y con un riesgo medio-bajo.
La foto se hizo desde las instalaciones del hotel donde estuvimos, y aún con el huracan a pocos cientos de kilómetros el color turquesa del mar es increible.


La dos fotos siguientes son en Tulum, la única ciudad Maya que se construyó a la orilla del mar, en una de ellas no dejan bañarse, solo hacer la foto de rigor. De nuevo el turquesa del mar...



Regresamos a nuestro país aunque ahora nos quedamos en las islas Canarias. En Lanzarote encontramos dos ejemplos de lo que puede dar de si esta isla mágica. La playa del Papagayo en la zona sur, muy conocida y a la vez lo suficientemente retirada como para disfrutarla sin mucha gente. La otra, lo siento, no me acuerdo del nombre, creo que es la playa del golfo pero no estoy seguro. El sitio es espectacular pero no dejan bañarse.

Cambiamos de isla, nos vamos a Gran Canaria y mas concretamente a Maspalomas, final de la dunas, paisaje que recuerda al sahara solo con el mar a un lado y las montañas del centro de la isla al otro. Destino gay internacional que proporciona buen ambiente, las mareas nos jugaron malas pasadas pero momentos muy divertidos.




Llegamos al final del viaje, nuestro último destino va a ser Ibiza, ya escribí un tema sobre la isla con mas fotos. Playas en pequeñas calas o kilómetricas con arena blanca, hay para elegir y a cual mas soprendente. Las dos primeras fotos son de Aiguas Blanques, después Es Cavallets, y para finalizar la playa de San Antonio conmigo como protagonista, todo de blanco que para eso estaba uno en Ibiza.










domingo, 20 de mayo de 2012

Un día cualquiera… de vacaciones.


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No se porqué pero esta tarde me ha dado por pensar en las vacaciones, ya se que muchos me diréis que estáis todo el año pensando en ellas pero no se trata de eso. Me gustaría saber que ideas tenéis de las vacaciones perfectas. Para muchos seguro que estar tumbado en la arena de una playa paradisiaca de esas que hay en todos los folletos turísticos y que suelen estar a miles de kilómetros, y que por cierto, nunca son tan paradisiacas como las venden, también hay guiris coloraos como gambas, con chanclas y calcetines, o legiones de jóvenes, en su mayoría americanos, que solo saben estar borrachos desde que se levantan hasta que se acuestan. Además los mojitos, capirinhas  y demás bebidas exóticas no te las ponen en esas copas tan espectaculares de las películas, mas bien en vasos de plástico, bastante mas cutre.

Para otros, seguramente que la idea de unas vacaciones pasa por viajar a cualquier país europeo, visitar ciudades maravillosas y conocer toda suerte de tradiciones y gastronomía locales. Todo muy bonito e interesante, lo que nunca contaréis al volver es que probablemente terminasteis hasta el gorro y comiendo en un McDonald de los de toda la vida por que comer en un restaurante alejado del circuito turístico habitual pasa por conocer el idioma local, y aunque parezca mentira, no todo el mundo maneja el ingles fuera de esas zonas y las cartas están en sus respectivas lenguas con lo que no siempre es fácil. O eso, o dejarte pegar sablazos allá donde te sientes fuera de las cadenas de comida rápida.

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Decía que esta tarde me ha dado por pensar en ello y si tengo que elegir mi imagen perfecta de vacaciones, ésta sería la de estar sentado en la terraza de uno de los bares que hay en mi pueblo, a la sombra de unas palmeras (que no hace falta irse a las antípodas para tenerlas) relajado y tomándome un refresco, una cervecita o un vaso de limón, no Fanta, no, un vaso de casera, cosas de mi pueblo. Allí no hace falta quedar con nadie, vamos apareciendo, la gente que no ves en todo el año. Ni hacer grandes aspavientos en saludos por que parece como si no pasara el tiempo. Te puedes tirar todo el año sin hablar ni por teléfono pero los ves y te pones a dialogar del asunto mas intrascendente como si te vieses todos los días.

DSC06556bMe he pasado toda la vida veraneando en el pueblo, de crío mis hermanos y yo, solo hacíamos que pedir a mis padres que nos llevasen a la playa, eso que hacían otros niños del barrio y  del cole. Hasta muy mayor no llegué a entender que para mis padres, al igual que para muchos como ellos, el hecho de ir a su pueblo era como una inyección de vida, el contacto con lo que habían sido y a día de hoy, por suerte, siguen siendo. Algo que me han transmitido porque yo también tengo que ir todos los años para mantener la necesidad de saber de donde vengo. Eso tan manido de mantener tus orígenes y que nunca acabas de entender hasta que te das cuenta que los tienes y de que manera.

DSC07365He tenido la suerte de tener todo tipo de vacaciones, playa, viajar a algunas ciudades del viejo y el nuevo continente, y si algo aprendes es que no hace falta irse tan lejos para depende que. Vivimos en el país de Europa que tiene mas kilómetros de costa y a pesar de la persistente insistencia de especuladores y corruptos, aún queda alguna playa medianamente virgen con lo que no hace falta irse al caribe, es mas, podría decir que en estas playas no te encuentras con determinada fauna. Ciudades con encanto tenemos a patadas, de esas que dejamos, según decimos, para cualquier fin de semana, pero que luego no vamos. Sin embargo a la hora de planear unas vacaciones pensamos antes en ir a Paris o Londres que en conocer San Sebastián o Barcelona por poner dos ejemplos.

Si algo aprendes con los años es que puedes ser feliz con lo mas simple, y yo ya estoy deseando que llegue agosto para sentarme en esa terraza, poner los pies en otra silla y dedicarme a contemplar la gente que pasa sin mas.

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Por cierto, las fotos son todas de mi pueblo, Garrovillas de Alconetar, en Cáceres.

domingo, 8 de abril de 2012

Turismo de tertulia (Crónica de una semana de lluvia)

Vista desde el Palacio de Cibeles

A todo se acostumbra uno, y que llueva en Semana Santa ya es un clásico inevitable. Da igual que lleven meses sin caer una gota, es salir la primera procesión, y empezar a diluviar. Ahora el juego consiste en saber cual se va a suspender por culpa de la lluvia y cual conseguirá hacer su recorrido sin tener que echar a correr a mitad del mismo para que las imágenes no se estropeen, que al fin y al cabo, seas religioso o no, son obras de arte que hay que proteger. 

Para los que, como yo, hemos cogido la semana entera de vacaciones para relajarnos y disfrutar de alguna excursión sin movernos del sitio de residencia habitual, básicamente la preocupación ha sido la misma, lloverá, no lloverá, te arriesgas a salir, te llevas la cámara, el paraguas, el chubasquero, las botas... en fin, un asco. Aún así, como somos españoles y llevamos el optimismo de serie, al final te lo pasas bien que es de lo que se trata, Siempre tienes unas risas aseguradas y una sobremesa algo mas larga por aquello de no mojarse. Otra manera de hacer turismo, el de hablar de lo que podríamos haber hecho si no hubiese llovido. 

El balance siempre es positivo y el tiempo, que es de oro, te da para conocer rincones nuevos. Restaurantes con encanto que resultan ser sorpresas muy agradables: "El Hidalgo" en Segovia  y "La Cueva" en El Escorial. O para visitar lugares inesperados como el Congreso de los Diputados, de esto no tengo fotos, ese día no estaba prevista esta parada y no me lleve la cámara, además el móvil decidió que ya no tenía batería suficiente para darme ese capricho (malditos aparatos, siempre te fallan cuando mas falta te hacen). Lo mejor de esta visita es que no es como ver un museo o un palacio que solo está para eso. Por la mañana había habido actividad normal, creo que llevaron los presupuestos generales, esos de los que Rajoy no había soltado prenda antes de tiempo para evitarnos disgustos innecesarios, mas majo él. Poderse sentar donde unas horas antes había estado Rubalcaba o el mismísimo presidente tiene su punto. Organizar una pequeña tertulia improvisada, otra mas, allí donde Tejero hace unos años le dio por pegarnos un susto y liarse a tiros con la sala. 

También hubo tiempo para, simple y llanamente, no hacer nada. Tumbarse en el sofá y disfrutar de una buena película mientras que por la ventana ves caer el diluvio universal una vez mas. Mañana vuelta al trabajo y a la rutina habitual. La próxima, para el puente de Mayo, ya no queda nada. Esperemos que ahí el tiempo nos de una tregua y que hasta entonces llueva lo que le de la gana, que falta hace. 



 


Restaurante El Hidalgo de Segovia



Restaurante La Cueva de El Escorial